viernes, 31 de octubre de 2014

NO ESTOY DE ACUERDO - Comunicación Asertiva

Una de las funciones del lenguaje humano consiste en influir en la conducta de los demás cambiando lo que saben, desean, creen, sienten... Para dos seres humanos involucrados en una conversación, la percepción del estado mental del otro es clave.

Desde la teoría de la comunicación humana de Paul Watzlawick, insertada en el paradigma constructivista, se afirma: “construimos automáticamente el mundo que experimentamos nosotros mismos, sin reparar en cómo realizamos dicho acto de construcción”. El mundo (construido) está constituido por las experiencias y no posee ninguna pretensión de verdad, en el sentido de corresponder con una realidad. Se entiende que la comunicación es un sistema (o proceso) en el que todos los interlocutores participan lo quieran o no, puesto que toda conducta es comunicación y toda comunicación afecta a la conducta. La máxima reza así: “No es posible no comunicar.” De hecho, la no-comunicación es una manera de comunicar. Se genera una situación paradójica de una persona que no desea comunicarse y sin embargo, se comunica con su actitud y su negación, puesto que comunica que no quiere comunicarse. Incluso el más oscuro silencio es comunicación, comunica un “no quiero entrar en interacción” o “ no quiero comprometerme”.

Entonces, ¿cómo puedo transmitir a otros mis opiniones, deseos, creencias o sentimientos de manera eficaz y sin sentirme incómodo, en caso de desacuerdo? Respetando los derechos de los demás y haciendo respetar los nuestros, sin intención de manipular al otro. Siendo asertivos.

Existen tres tipos de asertividad, con un marcado componente situacional/ contextual. Algunas personas que expresan sentimientos afectivos sin ningún problema, sin embargo tienen dificultad en expresar los de oposición y viceversa. También se dan casos de personas que son capaces de manifestar oposición en el trabajo, sin embargo no pueden hacerlo con sus familiares y viceversa.

Veamos ahora a que tenemos derecho en nuestras relaciones con los demás. Recogidos en la tabla siguiente:

Algunos de los derechos asertivos expuestos por Smith (1985)



En las situaciones en las que experimentamos desacuerdo con la opinión de otros y/o cuando el interlocutor con sus palabras contradice sus hechos o sus palabras anteriores, es aconsejable: practicar la escucha activa ( la escucha activa se refiere a la habilidad de escuchar no sólo lo que la persona está expresando directamente, sino también los sentimientos, ideas o pensamientos que subyacen a lo que se está diciendo.), conocer y comprender de manera empática la opinión del otro ( "si no te he entendido mal..." "O sea, que lo que me estás diciendo es..." "A ver si te he entendido bien...."), pararse a reflexionar, reconocer los aspectos positivos de la opinión del otro ( si los hay), mostrar el desacuerdo dando razones basadas en el análisis de las limitaciones que tiene la propuesta del otro, dar nuestra opinión siendo específicos (sin generalizar) formulándola en primera persona, destacar las ventajas de la propia opinión y observar la reacción del otro ante la nueva opinión.


Un esquema de respuesta frente a nuestros sentimientos negativos referidos al interlocutor, cuando se tiene claro que el otro no ha querido agredirnos conscientemente, cuando existe una relación de confianza con la otra persona y no tanto cuando se trata de un extraño, seria:

- Cuando tú haces... Describir de manera clara la situación que nos desagrada o que deseamos cambiar.

- Yo pienso que... / Yo siento que... Expresar los sentimientos personales en primera persona, evitando acusar al otro.

- Me gustaría que... Pedir una alternativa concreta de conducta.

- Agradecer la atención del otro a nuestra petición.

Cuando nos comportemos de forma asertiva, expresando lo que queremos y deseamos de un modo directo, honesto e indicando lo que deseamos de la otra persona, manifestando respeto por ella, con el mínimo coste emocional y manteniendo una buena relación, observaremos:

- Habla fluida, seguridad, contacto ocular directo (no desafiante), relajación corporal.

- Expresamos los sentimientos tanto positivos como negativos, defendemos sin agredir, mostramos honestidad y respeto hacia el otro.

- Discrepamos abiertamente, pedimos aclaraciones, decimos “no” y sabemos aceptar errores.

- Buena autoestima, respeto por uno mismo.

- Sensación de control emocional


Bibliografía:



- Von Glaserfeld, E. (1998). Introducción al constructivismo radical. En P. Watzlawick (comp.), La realidad inventada. Barcelona: Gedisa. (Orig. 1981).



- Smith, Manuel J.( 1994) Sí, puedo decir no. Ed. Grijalbo. Barcelona.

- Lazarus, Ricard Y Folkman, Susan (1976) Estrés y procesos cognitivos. Biblioteca de psicología psiquiatría y salud. Barcelona.


Autora: Lorena Balderas. Psicóloga Clínica, Criminóloga y Colaboradora del Teléfono de la Esperanza de Valencia.

Twitter: @lorenabalderasS


jueves, 30 de octubre de 2014

UNA EXPERIENCIA DE VIDA

Hace unos días estuve en un hospital de Madrid. No fue por padecer alguna enfermedad, ni porque algún familiar estuviera enfermo o hubiese sido operado, por señalar las circunstancias más frecuentes que provoca ese tipo de visitas, mi presencia allí era por un motivo de alegría. Por esto, cuando después de deambular por pasillos y pasillos y preguntar a varias enfermeras encontré la habitación, objeto de mi visita, contemplé a un grupo de familiares sonrientes y alegres junto a una cuna: Victor tenía un día de vida. 



El nacer siempre implica una esperanza y un alto nivel de angustia, para los espectadores de la escena, y para el mismo recién nacido. Se produce entre el dolor (do­lores de parto de la madre), la ruptura del cordón umbilical y el grito del recién nacido, como el primer gesto que im­plica vida. Dolor, ruptura y proclamación de la necesidad de vivir, a través del grito, son los ingredientes del hecho de nacer.

Hoy al recordar el nacimiento de Victor pienso que la vida cotidiana, reproduce de alguna manera la vivencia de nacimiento: salir de un sitio agradable y tranquilo (el útero materno) a través de un grito o llanto. En muchas ocasiones de nuestra vida el sufrimiento y la angustia, como Victor, es la catapulta que nos lleva a la paz y tranquilidad. Es curioso constatar que el recién nacido para que viva tiene que llorar.

Por otra parte, en aquella habitación del hospital donde estábamos jóvenes, maduros y maduritos, el ser más diminuto era el que tenía más potencial de vida. Victor solamente había consumido de su tiempo un día. Ese es uno de los misterios de la vida: lo más pequeño puede ser lo más grande; la experiencia de sufrimiento se puede convertir en una experiencia de vida y la vivencia más insignificante puede convertirse en el punto de partida de nuestra felicidad. ¡Es el poder de las cosas pequeñas!

Al contemplar a Victor, pequeño y diminuto, indefenso a pesar de su potencial de vida, y cómo se agarraba al pecho de su madre, sentí alegría por lo que eso significaba de esperanza y de proyecto de vida. Era como contemplar el nacimiento de un bello día, con todas sus posibilidades de disfrute pero también con el riesgo de la pena y sufrimiento.

Hoy, al redactar estas líneas, he recordado un pensamiento de V. Frankl, que representaba a la existencia, no como una línea recta que finaliza con la muerte, sino como un círculo que se cierra al morirse. Lo importante, pues, no es la longitud de la vida (cuánto años ha vivido) sino su contenido (cómo ha vivido). En la imagen del círculo lo importante es cerrar el círculo, es decir completar de forma saludable nuestra existencia. Por esto decía V. Frankl, que la “vida no es algo importante, sino la oportunidad de hacer algo importante”. Es lo que yo deseo que se cumpla para Victor, sus hermanos Alvaro y Claudia y sus padres Bea y Luis. ¡Enhorabuena!


Alejandro Rocamora Bonilla, Psiquiatra-Cofundador del Teléfono de la Esperanza

miércoles, 29 de octubre de 2014

VALENCIA EN EL CONGRESO DEL TELÉFONO DE LA ESPERANZA

Valencia no podía faltar a esta cita nacional del Teléfono de la Esperanza en Marina D'Or (Oropesa de Mar-Castellón) los pasados días 24, 25 y 26 de Octubre. Y allí estuvimos "En línea con la vida", como rezaba el lema del Congreso y como venimos haciendo a lo largo de nuestros 42 años de historia.

La delegación de Valencia fue posiblemente una de las más numerosas del Congreso, encabezada por nuestro entrañable Presidente, hermano del fundador del Teléfono de la Esperanza, Serafín Madrid, y cofundador él mismo de nuestro querido Teléfono, Ángel Madrid Soriano. Han sido unos días intensos, de muchas conferencias y convivencia con los voluntarios y voluntarias venidos de otros lugares de España. Días de compartir y de vivir, de alinearse con la vida y de solidaridad, de sembrar la Esperanza, como nos señaló con su vida y su obra Serafín Madrid, que estuvo presente entre nosotros en todo momento, al igual que sus hermanos. Porque con Esperanza todos los problemas son relativos. Gracias, Serafín, por el regalo que nos hiciste, y que celebramos con gozo en cada encuentro de voluntarios y voluntarias que nos reunimos en nombre de la Esperanza.

Y como el que siembra Esperanza, recoge sus frutos, éstos son los nuestros: 42 años de constante presencia entre los que sufren en las periferias de nuestra sociedad, escuchándoles y llevándoles una brizna de ilusión a sus vidas. Y esos frutos son nuestra recompensa: la satisfacción del trabajo bien hecho. Por eso en este Congreso hemos querido celebrar el que seguimos todos juntos y fuertemente unidos renovando nuestro compromiso con los que lo pasan mal cada día, pero haciéndolo con alegría, positividad e ilusión como se refleja en los rostros de los participantes de nuestro centro en la fotografía.

Desde aquí queremos enviar un abrazo fraternal desde Valencia a todos los participantes que asistieron procedentes de diversos lugares de nuestra geografía, a los que estuvieron allí y a los que no pudieron estar presentes, pero que llevamos en nuestro corazón y nuestra memoria. También para ellos queremos dedicar este Congreso. Un abrazo a todos/as y hasta el próximo encuentro.

Adjuntamos un pequeño vídeo de los actos:



martes, 28 de octubre de 2014

Mejora de las Emociones Positivas en el Teléfono de la Esperanza de Valencia.

Dentro de las acciones que acometemos en el Teléfono de la Esperanza, tenemos dos grandes líneas de trabajo, una reactiva (orientación telefónica, terapias psicológicas individuales, orientación familiar y asesoramiento jurídico), y otra preventiva o proactiva, enmarcada en la promoción de la salud emocional.

Los cursos tienen una doble misión vertebradora de ambas líneas de trabajo, ya que en ocasiones sirven para prevenir; y en otras para curar.

Sabemos de las bondades de los diversos cursos y talleres que conforman las distintas acciones formativas como parte de la educación emocional encaminada a dotar a los asistentes de cuantos recursos precisen para gestionar con la mayor inteligencia sus emociones.

Son muchas las personas (muchos de nosotros también), que hemos oído, sentido y vivido cómo estos cursos nos cambian la vida, o cómo han supuesto un antes y un después, cómo han aportado una mejora considerable en nuestra forma de ver y/o afrontar la vida, o como han dado cierto sentido a nuestra existencia.

Pero…… ¿Sabríamos dimensionar o cuantificar esta mejoría?

Mejor intentemos poner ciencia en estas sensaciones...............

A fin de poder tomar medida de estos fenómenos psíquicos y convertir las sensaciones en datos contrastables, en el Teléfono de la Esperanza de Valencia se inició a principio de año un estudio que pretendía relacionar y evidenciar que, trabajar sobre la Autoestima podía mejorar el estado de ánimo de las personas, traduciéndolo en un crecimiento de las emociones positivas y una reducción de las negativas. 

Es conveniente clarificar que las emociones nos son ni buenas ni malas, y que en esta ocasión las hemos catalogado como positivas o negativas, pero solo por cómo puedan incidir sobre el estado de ánimo, las emociones son necesarias y adaptativas, y cuando quedamos atrapados por ellas, estas dejan de ser adaptativas, pudiendo tornarse patológicas.

Hemos aplicado una Escala de Valoración del Estado de Ánimo (EVEA) que se construyó como un instrumento “para poder medir estados de ánimo transitorios en los estudios que utilizan procedimientos o técnicas de inducción del estado de ánimo” (Sanz, 2001, p. 71), y que en nuestro caso era la del desarrollo y mejora de la Autoestima y las Habilidades Sociales.
Para poder hacer este estudio hemos aprovechado los diversos cursos y talleres que se imparten en el Teléfono de la Esperanza de Valencia, en los que se trabaja como competencia transversal o directa el desarrollo de la Autoestima y las Habilidades Sociales.

La EVEA consiste de 16 ítems, cada uno compuesto por una escala gráfica de tipo Likert de 11 puntos (de 0 a 10), flanqueadas por las palabras “nada” (0) y “mucho” (10), que presenta en su margen izquierdo una corta afirmación que describe un estado de ánimo. Las 16 frases tienen la misma construcción; todas empiezan con las palabras “me siento” y continúan con un adjetivo que representa un estado de ánimo (p. ej., “me siento triste”, “me siento alegre”).

La EVEA pretende evaluar cuatro estados de ánimo: tristeza-depresión, ansiedad, ira-hostilidad y alegría

Se ha aplicado a una muestra de 152 sujetos, de los cuales 116 (el 76,3%) eran mujeres, y 36 (el 23,7%) eran hombres. Estos porcentajes corresponden aproximadamente con los del reparto por sexo de las personas que demandaron ayuda en esta institución durante los últimos años. Si bien este reparto no permite generalizar a la población, si nos sirve como instrumento válido para aplicar a la población de cursillistas del TE e inferir cierta causalidad o correlación.

Gráfico 1
Los resultados que podemos ver a continuación, son muy reveladores y validarían nuestra hipótesis de partida (mejorar la autoestima, aumenta las emociones positivas y reduce las negativas), evidenciando empíricamente lo que de partida se presuponía.

En el gráfico 1 vemos el estado inicial de los partícipes al llegar al curso (PRE) y después el estado final al concluirlo (POS), mostrando los valores de puntuación directa de la escala de valoración.

Gráfico 2
Para poder ver comparativamente la evolución entre el antes y el después, en el gráfico 2 vemos porcentualmente cómo se reducen la emociones negativas, reducción de un 49% en la dimensión Tristeza-Depresión, reducción de un 46% en la dimensión Ansiedad, y reducción de un 47% en la dimensión Ira-Hostilidad, y cómo aumenta la emoción positiva, aumento de un 26% en la dimensión Alegría.




¿Las mujeres y los hombres gestionan igual sus emociones?.

Pues esta es otra sensación que muchos podemos intuir o imaginar, pero sobre la que también seria preciso poner ciencia y hacer uso de la psicometría.

Gráfico 3
Si separamos en dos grupos en función del sexo, observamos la evolución desde el inicio hasta la finalización de la actividad formativa, y vemos que las mujeres tienen un comportamiento diferente a los hombres en la gestión de sus emociones, como se puede apreciar en el gráfico 3.

En la dimensión Tristeza-Depresión, la diferencia entre mujeres (53,3%) y hombres 44,3%) es de 9 puntos, en la dimensión Ansiedad, la diferencia entre mujeres (50,1%) y hombres (36,8%) es de 13,3 puntos, en la dimensión Ira-Hostilidad, la diferencia entre mujeres (52,3%) y hombres 45,6%) es de 6,7 puntos y en la dimensión Alegría, la diferencia entre mujeres (28,8%) y hombres 20,4%) es de 8,4 puntos, y en todos los casos se pone de manifiesto que la diferencia estriba en un mayor aumento en el caso de las mujeres.

Las mujeres muestran mas habilidad en la gestión emocional, siendo capaces de reducir en mayor medida sus emociones negativas que los hombres, a la vez que también son capaces de experimentar mayores niveles de "Alegría" que el colectivo masculino. 

¿Esta habilidad femenina para gestionar emociones, a que se debe?

Existe una parte genética que desde antes del nacimiento, a través de las hormonas predispone y conforma el cerebro femenino, dotándole de estructuras especiales que le confieren mayor capacidad comunicativa, más capacidad de memoria emocional, y una mayor capacidad para captar indicios imperceptibles, conformando de este modo sus valores primarios, como serian la comunicación, la sensibilidad emocional, la conexión y la reactividad, facilitándoles interpretar mejor la realidad a través de la emoción.
Por otro lado tendríamos la parte ambiental, como la práctica, la experiencia y la interacción con los demás, que junto con las expectativas de lo que esperan los que nos rodean y la educación de genero, van modificando a lo largo de la vida las estructuras cerebrales femeninas, facilitando la expresión de su riqueza emocional.

Pero debemos recordar que gestión sana de las emociones no es patrimonio de hombres o de mujeres, sino que es un elemento insustituible de la maduración y del crecimiento personal y quien sea capaz de gestionarlas mejor, tendrá mayor ventaja competitiva en el plano social, relacional y emocional.

Esperemos que os haya servido también.

Este estudio científico realizado, aparte de evidenciar lo que antes solo era una percepción, ayuda a los profesionales del Teléfono de la Esperanza a modificar, tanto los contenidos curriculares, como la praxis de sus actividades de promoción de la salud emocional, adaptándolos a las dimensiones y subdimensiones estudiadas, y seguir motivándoles en su desinteresada labor de llevar la Esperanza a todo aquél que lo necesite.

Deseamos que estos datos y reflexiones hayan servido para que ahora todos sepamos cuantificar la diferencia entre como llegamos y como salimos de los cursos y talleres, y poner, con cierta humildad, un enfoque cuantitativo de "valor a la emoción". Y sobre todo recordar que el verdadero trabajo empieza en el momento en que acaba en el curso, y que hay que seguir trabajando día a día.

Gracias por vuestra ayuda, ayudando a crecer, crecemos todos.


Bibliografia: 

Sanz, J. (2001). Un instrumento para evaluar la eficacia de los procedimientos de inducción de estado de ánimo: “La Escala de Valoración del Estado de Ánimo” (EVEA). Análisis y Modificación de Conducta, 27, 71-110.

Brizendine, L. (2007). El cerebro femenino. Barcelona: RBA Libros S.A.

jueves, 23 de octubre de 2014

"PIENSA BIEN PARA SENTIRTE MEJOR" EN EL TELÉFONO DE LA ESPERANZA DE VALENCIA

Dice un refrán popular "Piensa mal y acertarás". Y parece que esta sentencia popular está tan arraigada en nosotros, que no solamente pensamos mal, sino que nos congratulamos en hacerlo. Y evidentemente, si siempre pensamos mal, alguna vez acertaremos. Pero también podría ocurrir que pensando bien acertáramos muchas veces, con la diferencia de que si lo hacemos así nos sentiremos mucho mejor y haremos más agradable la vida de cuantos nos rodean.

Ese es el objetivo de nuestro Curso "Piensa bien para sentirte mejor" que a lo largo del fin de semana del 17 al 19 de Octubre hemos realizado en nuestra sede, con una abundante asistencia de participantes, con un objetivo común: comenzar a aprender a pensar bien para sentirse mejor. Y a juzgar por las fotos que podemos ver en esta crónica el objetivo ha sido conseguido, porque sus caras son la expresión viva de la felicidad que proporciona el comenzar a pensar bien y de manera saludable.


Ha sido un fin de semana intenso, de trabajo en equipo, pero agradecido e ilusionante a juzgar por el testimonio final de todos los participantes. Porque a pensar bien se aprende, rompiendo ciertas inercias y hábitos adquiridos y dándonos cuenta de los beneficios que nos reporta pensar de una forma positiva y realista. En el fin de semana los participantes han aprendido técnicas, recursos, para lograrlo, siendo el denominador común cuantas veces lo realizamos, lo práctico y útil que resulta un curso de estas características.

Actualmente todos los participantes han comenzado su seguimiento, que se prolongará a lo largo de 8 semanas, distribuidos en 4 grupos, en distintos días y horarios. Desde aquí felicitamos a todos/as los/as participantes en esta hermosa andadura de "pensar bien para sentirse mejor", que seguro que con el entusiasmo demostrado al terminar el curso y el esfuerzo desplegado en el seguimiento lo conseguirán cada día un poco más. Adelante y enhorabuena a todos/as.




miércoles, 22 de octubre de 2014

INTELIGENCIA EMOCIONAL EN EL TELÉFONO DE LA ESPERANZA DE VALENCIA

La inteligencia emocional es un tema que está muy de moda últimamente. Pero ¿qué es exactamente la inteligencia emocional? Es la capacidad para reconocer sentimientos y emociones en uno mismo y en los que nos rodean. Y no sólo eso, sino que también es la habilidad para saber manejarlos adecuadamente en función del contexto o situación en la que nos encontremos. 

Todos en algún momento nos hemos dejado llevar por nuestras emociones y a veces, estos estallidos emocionales, nos han jugado malas pasadas provocando conflictos interpersonales, disminuyendo nuestro rendimiento intelectual y/o laboral, deteriorando nuestras relaciones sentimentales, o incapacitándonos a la hora de llevar a cabo nuestros propósitos. Es evidente el papel tan importante que juegan las emociones en nuestra toma de decisiones y en nuestra manera de comportarnos. La clave está en dotar de inteligencia a nuestras emociones para que seamos nosotros quienes las controlemos y no ellas a nosotros. 

Gracias a un entrenamiento adecuado podremos modificar nuestro estado de ánimo e incluso el de los que nos rodean y mejorar de esta manera nuestras relaciones sociales. Cuando somos conscientes de nuestros sentimientos y tratamos de comprenderlos, somos capaces de entender las actitudes y comportamientos de los demás. Podremos empatizar con ellos y con sus circunstancias y ayudarles a gestionar sus propias emociones. Y de este modo se podrán prevenir futuros conflictos y posibles disputas. 

Si yo controlo mis emociones podré enfrentarme eficazmente a los obstáculos que se me presenten, conseguiré automotivarme y motivar a los demás, seré más persistente y tenaz en el logro de mis objetivos, aumentaré mi tolerancia a la frustración cuando las cosas no salgan bien y evitaré que emociones como la ansiedad, la tristeza y la ira me bloqueen o incapaciten. 

Por lo tanto y dada la importancia del tema,el Teléfono de la Esperanza de Valencia organiza,un año más,un Taller de "Inteligencia Emocional",que te ayudará a desarrollar esta capacidad tan necesaria para desenvolvernos en la vida diaría y para alcanzar un buen estado de bienestar emocional. 

Dicho Taller comenzará el próximo día 18 de Noviembre,Martes,a las 18'30,en nuestra sede de Valencia.Las plazas son limitadas.Al final de este artículo de presentación,tienes un enlace donde encontrarás toda la información relativa al Taller,así como la ficha de inscripción al mismo.


domingo, 19 de octubre de 2014

Conocerse vs Idealizarse

Existe una delgada línea entre conocerse e idealizarse. 

Conocerse, implica reconocer nuestros aspectos positivos y aceptar nuestros aspectos negativos. En ocasiones, intentamos agradar a otras personas y olvidamos agradarnos a nosotros mismos. Nos rendimos a las exigencias de los demás, a su aprobación, a sus expectativas, limitando la importancia de nuestras decisiones, sentimientos, comportamientos... Nos dejamos embaucar por argumentos ideales de éxito, basados en el paradigma capitalista. Nos autoimponemos metas poco razonables. Dejamos que otros nos digan como deberíamos sentir, pensar... En definitiva, nos exponemos a las exigencias de terceras personas haciéndolas nuestras. Nos asusta hacer el ridículo, pasar vergüenza. Si no sabes reírte de ti mismo, eres vulnerable a la opinión subjetiva de los demás. Lo importante es que te entiendas tú, que superes tus miedos exponiéndote a ellos. Que seas tú quien entienda sus propias decisiones, puesto que serás tú el que viva con las consecuencias. Sin obviar que cuando no queremos hacer algo, por miedo, cualquier excusa es buena.

Recuerdo un caso de una mujer a la que le daba pánico hablar en público, porque decía que se bloqueaba, titubeaba, le temblaba la voz... que era tan evidente, que los asistentes a sus conferencias se daban cuenta y no podía soportar la vergüenza. Si te sucede algo parecido, puedes comenzar la exposición diciendo: “estoy algo nerviosa, me siento una estrella de Hollywood”, coger un boli o similar en una mano e intentar repetir la última palabra de cada frase que digas. La idea es equivocarte a propósito. Somos seres muy complejos, paradójicamente ésta técnica en dicha circunstancia, funciona.

En lugar de preguntarte: ¿Qué pasaría si...?, Hazlo, inténtalo. Es importante comprobar las hipótesis, pero tan o más importante es refutarlas. Una persona confiable, no es tanto aquella que no cambia de opinión, sino aquella que es capaz de modular sus creencias a las variables en continuo cambio. Habitualmente, tenemos parte de responsabilidad en las cosas que nos suceden, ese porcentaje es variable, tenemos la capacidad de ser agentes de nuestra vida. Eres más que la suma de los roles que desempeñas. Potencialmente, nuestra capacidad de dar y recibir amor es ilimitada.
Aprender y desarrollar nuestras potencialidades, es una fuente de alegría. Las circunstancias cambian, los problemas también. Es importante agradecer aquello por lo que nos sentimos privilegiados.

¿En que basas tu autoestima? te recomiendo hacer una lista con tus cualidades o fortalezas y otra con tus debilidades, defectos o aspectos de mejora.

Siendo seres imperfectos, somos extraórdinarios.

Autora: Lorena Balderas. Psicóloga Clínica, Criminóloga y Colaboradora del Teléfono de la Esperanza de Valencia.

Twitter: @lorenabalderasS

viernes, 17 de octubre de 2014

Estar sano en lugares insanos. (Experimento Rosenhan)

En 1973, David Rosenhan publicó un artículo llamado “Estar sano en lugares insanos”, que describía un experimento que había llevado a cabo con la ayuda de varios amigos:


El estudio de Rosenhan constó de dos partes. 



En la primera parte, usando identidades falsas, y pretendiendo tener síntomas que no tenían, todos lograron hacerse internar como pacientes. Estos colaboradores sanos o "pseudopacientes" (tres mujeres y ocho hombres) simularon alucinaciones acústicas para ser internados en 12 hospitales psiquiátricos de cinco estados de los Estados Unidos. 

Todos fueron efectivamente admitidos y diagnósticados con enfermedades psiquiátricas. Después de ser internados, los pseudopacientes se comportaron con normalidad y comunicaron a los responsables de los establecimientos que se encontraban bien y que no habían sufrido más alucinaciones. 
Los responsables médicos no sólo no detectaron a ninguno de los pseudopacientes, sino que creyeron que manifestaban síntomas de enfermedad mental real. Varios permanecieron recluidos durante meses. 
Todos fueron obligados a reconocer que padecían alguna enfermedad mental y a aceptar medicarse con antipsicóticos como condición para ser dados de alta.

No se trató de una broma del día de los inocentes, estos falsos dementes comandados por Rosenhan tenían una misión: cuestionar la capacidad de la psiquiatría de distinguir entre la locura y la cordura.


En la entrevista de admisión, los pseudopacientes aseguraron escuchar ruidos, luego voces. Pero una vez adentro, abandonaron sus síntomas y comenzaron a comportarse de manera normal.


“Para David, el contexto de una clínica psiquiátrica hace que cualquiera que sea un paciente parezca sufrir alguna patología. O, que un comportamiento que parece completamente normal en la casa o en la oficina parezca el síntoma de un desorden cuando se lo observa en un hospital”, añade Keller.

Curiosamente, aunque los médicos no notaron nada inusual en los pseudopacientes, los auténticos pacientes sí notaron la diferencia.

Cuando Rosenhan publicó los resultados de su investigación en 1973 fue como si alguien hubiese lanzado una bomba contra el establishment de la psiquiatría. El público quedó fascinado, y los profesionales de salud mental lo odiaron. El estudio fue duramente criticado por su metodología y por sus conclusiones.

Rosenhan fue acusado de usar engaños y trampas, y las autoridades de uno de los hospitales lo desafió a que enviase todos los pseudopacientes que quisiera, asegurándole que reconocería a todos.


En esta segunda parte, el médico aceptó el desafío y en las siguientes semanas, mientras duró el experimento, el hospital atendió a 193 pacientes, de los que identificó a 41 como posibles pseudopacientes, 19 de los cuales habían levantado las sospechas de al menos un psiquiatra y otro miembro del personal. Cuando el experimento finalizó, el hospital con orgullo dijo haber reconocido a los 41 impostores.


Pero lo cierto es que Rosenhan no había enviado a ninguno.


Más allá del revuelo que causó, el experimento logró que se reescribiese el manual de diagnóstico psicológico en Estados Unidos y que se reevaluara la relación médico-paciente en las instituciones mentales.


Este estudio fue un cuestionamiento a las formas de diagnosticar, etiquetar y tratar a pacientes con trastornos mentales que se seguían hasta entonces… y que persisten hasta hoy entre muchos profesionales de la salud mental e instituciones psiquiátricas. Se trata entonces, por un lado, de diagnosticar -o no- con mucho cuidado y criterio según la persona y el contexto del que ella proviene y en el que se encuentra. Y por otro lado, de ofrecer un entorno terapéutico adecuado para quienes sí sufren de alguna condición psicológica o psiquiátrica, cosa que difícilmente ocurre en algunos países.

En el siguiente video (narrado por Philip Zimbardo, del experimento de la prisión de Stanford) Rosenhan hace un comentario sobre su experimento:


Los hospitales psiquiátricos son almacenes para las personas rechazadas por la sociedad, personas no queridas, no comprendidas, y por las que se ha perdido toda compasión.

¿Es inevitable tratar así a los pacientes? Es difícil de decir. El personal necesita que se lo recuerden constantemente. Y es muy difícil recordarse. Después de todo, lo están haciendo lo mejor posible.

Fuentes: http://psicoloquio.net/2013/01/09/el-experimento-de-rosenhan/ y http://forothc.com/estudios/1616-estar-sano-en-lugares-dementes-experimento-rosenhan.html#.VED3Y2d_t_d

jueves, 16 de octubre de 2014

UN MOMENTO PARA PERDONAR

Nuestra compañera, Asun Guerra, nos envía este precioso poema sobre el perdón, de Jeff Foster, para compartirlo con vosotros:


No trates de perdonar.
Perdonar no es un “hacer”.

Simplemente acepta que este momento es exactamente como es en este momento.
Y el pasado fue como fue.

Acepta tu falta de aceptación en el presente.
Perdona tu incapacidad de perdonar.
Siente tu aliento, las sensaciones de tu cuerpo, la vida que arde con todo su esplendor en ti.

Todos están soñando o teniendo una pesadilla, luchando con un dolor que quizás nunca llegues a entender.
No tienes que tolerar sus acciones.
Tal vez tu no seas capaz de despertarlos.

No tiene que gustarte lo que ha sucedido.
simplemente suelta la ilusión de que pudo haber sido de otra manera.

No te enfoques en algo sobre lo que no tienes control.
El pasado es una tierra lejana.

Vuelve tu atención a este momento. 
Tu fuente de verdadero poder.
Tu lugar de conexión.

Despierta del sueño.
De que alguien tiene algún poder.
Para quitarte tu paz interior.

Suelta la necesidad de tener la razón.
Abraza la necesidad de ser libre.
Sal de la historia de “mi vida”.

Reclama el momento.
Sé aquí, en tu nueva vida.
Aventúrate en este nuevo día.

Esto es perdonar


martes, 14 de octubre de 2014

"CONOCIMIENTO DE SÍ MISMO" EN VALENCIA

Largo es el camino del Autoconocimiento. Dura toda la vida. En el Teléfono de la Esperanza, desde hace muchos años, ponemos a disposición de todas aquellas personas que pretendan iniciar o continuar la dificil tarea de conocerse, un Curso que se denomina así: "Conocimiento de sí mismo", y que pertenece a nuestro Programa de "Agentes de Ayuda". Esta es la aventura que comenzaron el pasado fin de semana del 9 al 12 de Octubre, un numeroso grupo de personas en el Teléfono de la Esperanza de Valencia. Y a juzgar por las caras de los participantes en el mismo, que observamos en las fotografias, andan por buen camino, pues parecen encantados de haberse conocido.













Este es el ambiente que reinó en la Residencia de Moncada, donde tuvo lugar el Curso, a lo largo de todo el fin de semana. Un fin de semana intenso, pero lleno de alegría y entusiasmo, pues el largo camino de conocerse a sí mismo se hace más corto cuando se hace en compañía de otras personas con los mismos objetivos.

A continuación todos/as los/as participantes han iniciado el seguimiento posterior al curso. Desde aquí les animamos a continuar en su extraordinaria tarea y a continuar el camino emprendido con el máximo aprovechamiento, que sin duda repercutirá en su desarrollo y bienestar personal y en el de las personas de su entorno más inmediato. Adelante, amigos/as.

Nuestra compañera Nati quiere compartir con vosotros esta reflexión:

“LA PUERTA HACIA LA FELICIDAD “
Comienza el día con alegría, pensando que tienes en tus manos un gran regalo, que la felicidad está dentro de ti.
Tienes un gran potencial en tu interior, deja de pensar con limitaciones y confía en ti mismo, no importa el momento de tu vida en el que te encuentres, mira hacia donde quieres ir y no te apresures en tu camino. Aunque te digan que todo está complicado confía, haz un alto, piensa positivamente, visualiza de nuevo tus metas y escucha tu voz interior.
Es tu gran consejera a la que debes atender, hará llegar ilusión a tu vida, alegría a tu corazón y libertad para conseguir ser la persona que tú deseas y llegarán grandes cambios a tu vida.

lunes, 13 de octubre de 2014

COMIENZA EL SEMINARIO DE RELACIÓN DE AYUDA PARA FORMAR A LOS/AS NUEVOS/AS VOLUNTARIOS/AS DEL TELÉFONO DE LA ESPERANZA DE VALENCIA

El próximo Lunes, 20 de Octubre, a las 16,00h., dará comienzo en nuestra sede de C/Espinosa, 9, 1º - 1ª, una nueva edición del Seminario de Relación de Ayuda, dirigido a todas aquellas personas interesadas en colaborar como voluntarios/as en el Teléfono de la Esperanza de Valencia.

El Seminario de Relación de Ayuda forma parte de nuestro Programa de "Agentes de Ayuda", integrado, además del Seminario, por los Cursos de "Conocimiento de sí mismo" y "Crecimiento personal". Mientras en estos Cursos nos centramos en el desarrollo personal y emocional de los participantes, el Seminario constituye una formación más técnica y especializada, que complementa el trabajo personal realizado sobre uno mismo en los dos Cursos mencionados.

Todas las personas interesadas en realizar el Seminario de Relación de Ayuda, habrán de enviarnos su curriculum individual, con sus datos personales, profesionales y de formación recibida, así como explicarnos brevemente la motivación que les lleva a querer ser voluntario/a del Teléfono de la Esperanza. Dicho curriculum nos lo harán llegar todos/as los/as interesados/as, acompañado de una fotografía tamaño carnet, a la siguiente dirección de correo o personalmente: valencia@telefonodelaesperanza.org.

Una vez analizada su petición se le comunicará a los interesados su admisión al Seminario. 

Dado el gran número de personas que se están dirigiendo a nosotros solicitando su participación en el Seminario, se tendrá preferencia por aquellas personas que hayan realizado el resto de los Cursos del programa de "Agentes de Ayuda", o al menos uno de los dos.


sábado, 11 de octubre de 2014

La memoria del cuerpo


En Niza, los laboratorios Accenture Technology acaban de crear una máquina capaz de leer el futuro. Pero es un futuro que contiene por entero el pasado. Una pantalla plana de televisión enchufada a un equipo de cámaras y a un ordenador devuelve la imagen de uno mismo en un plazo de cinco años. No admite clemencia. Según cuáles sean los hábitos del usuario, más o menos amable será la imagen virtual de la pantalla. Esta suerte de Gran Hermano que pertenece al programa Emotional Intelligence de estos laboratorios cachea los movimientos del individuo mediante una red de cámaras que se reparten por toda la casa. En la máquina quedan grabados el número de veces que abre la nevera, el tiempo que pasa viendo la televisión o el que ha pasado en su bicicleta estática. Y el programa informático reconoce los distintos patrones de comportamiento.

Un software que se instala en nuestra conciencia

Los creadores de esta máquina confían, sobre todo, en el poder persuasivo que podría tener esta tecnología y, especialmente, para aquellas personas que por sus hábitos son firmes candidatos a formar parte de ese colosal colectivo de más de mil millones de personas, que según un estudio dirigido por el científico Jian He, del Departamento de Epidemiología en la Universidad Tulane de Nueva Orleans, en el año 2025 padecerán hipertensión. El invento ratifica, una vez más, que, más allá de los 40 millones de células nerviosas responsables de gestionar en el hipocampo la información que procede de los sentidos, todo cuanto acontece en la vida de un ser humano desde su concepción hasta la muerte se va transmitiendo al resto de las células y queda archivado en la memoria orgánica para siempre. Al parecer, la memoria del cuerpo es calmosa, pero implacable. Día a día retiene las agresiones que sufre, como la mala alimentación o el desgaste causado por las hormonas del estrés, pero también los estímulos positivos.

Cada órgano revela una parte de los datos retenidos

Un tercer cerebro, aparte del que tenemos sobre los hombros y el que habita en el apararo digestivo, registra la manera en que azotamos o mimamos los órganos y tejidos vitales. Y entre las memorias de cada uno de ellos existe una íntima relación que los científicos empiezan a desenmascarar. Ya en los años 70, el psicólogo Robert Ader empezó a estudiar e investigar las relaciones entre la mente, las emociones y el cuerpo, creando así la llamada psiconeuroinmunología, una ciencia que vincula los sistemas inmunológico y nervioso, de manera que las emociones negativas, como la ira, la ansiedad y el estrés, repercuten en la salud, acelerando el desarrollo de ciertas enfermedades -úlcera de estómago, cardiopatías, etc...- y volviendo más vulnerables nuestras defensas. La ansiedad y los trastornos emocionales facilitan la aparición de enfermedades infecciosas, como resfriados y herpes, debido a que el sistema inmunológico se debilita. Y cuando esto sucede, los cuerpos tienen mayor dificultad para hacer frente a los agentes cancerígenos. Existen estudios que demuestran que los matrimonios que llevan más de tres meses con peleas y conflictos diarios son más propensos a desarrollar una infección del aparato respiratorio. El cardiólogo Ilan Wittstein, de la Universidad Johns Hopkins, en Baltimore, publicó recientemente sus conclusiones acerca de los males del corazón en New England Journal of Medicine. Una emoción fuerte puede causar un daño irreparable en una persona que jamás ha sufrido dolencia cardíaca alguna. Por ejemplo, el llamado mal de amores, la presión psicológica mantenida o un sobresalto emocional disparan los niveles sanguíneos del neuropéptido Y, de la adrenalina y otras hormonas del estrés. Como si se tratara de malos recuerdos, el efecto pernicioso de estas moléculas se acumula en el músculo cardíaco y acaba partiendo literalmente el corazón de los afectados, según el doctor Wittstein.

Un disgusto que deja llaga en los labios

En este interesante estudio también puede leerse que el mayor riesgo corresponde a las mujeres, sobre todo de mediana y tercera edades. Con este peso científico, la idea popular de morir de amor deja de ser un recurso exclusivamente poético. ¿Y quién no ha padecido alguna vez la aparición repentina de un herpes después de una discusión acalorada o de un disgusto importante? El virus que lo causa se aprovecha vilmente de un conflicto entre la memoria neurológica y la corporal. En los momentos de mayor tensión emocional, como un examen o un fuerte disgusto, el agente viral se reactiva en forma de llagas en los labios. Igual de oportunista es el herpes genital, un hermano del anterior que aparece sin avisar en las partes íntimas. En estos casos, el cuerpo se ha olvidado de la presencia del intruso y sus defensas han sido descuidadas a causa del estrés neuronal.

Un simple análisis puede airear una verdad aterradora

Pero la memoria orgánica no sólo se ve influenciada por lo que sucede en nuestra intimidad neuronal, sino que es modificada por inputs provenientes del mundo exterior. Sin ir más lejos, los contaminantes ambientales se fijan como recuerdos indeseables en el interior de las células, hasta el extremo de lesionarlas y causar su muerte. De este modo, un simple análisis de sangre permite reconstruir parte de nuestro pasado. La prueba: se han encontrado 41 sustancias nocivas en 39 miembros del Parlamento europeo, que eran originarios de 17 países. En mayo de 2004, los parlamentarios se sometieron voluntariamente a un análisis de sangre promovido por el estudio DetoX de la organización ecologista WWF para la detección de 101 productos químicos, como pesticidas organoclorados, PCB y f-talatos. Ninguno de ellos tenía constancia de haber estado en contacto directo con estos venenos, pero sin embargo ahí estaban en su sangre.

Podemos desarrollar una auténtica inteligencia sexual

Una vez más, la memoria biológica se ha mostrado de una eficacia demoledora. Según el doctor Domingo Pérez León, director del Instituto Biológico de la Salud, "algunos factores como el tabaco, las drogas, la automedicación y una alimentación desequilibrada perturban un organismo sano, intoxicando la sangre, disminuyendo el oxígeno, agotando su sistema nervioso y alterando la composición de los líquidos orgánicos. Estos factores quedan grabados en la memoria de las células y con el tiempo acabarán disminuyendo el sistema inmunológico y sus mecanismos habituales de adaptación". El daño es acumulativo. Ocurre, por ejemplo, en la exposición abusiva y sin protección a los rayos solares. La radiación ultravioleta penetra en la piel y causa minúsculas lesiones en la molécula de ADN que a veces son irreversibles. Sus efectos no se ven de manera inmediata, sino que afloran después de décadas, cuando aparecen las manchas, las arrugas e incluso el cáncer.

Un cuaderno de bitácora para los científicos

Es así como el organismo va labrando su propio diario. Las mentes más abiertas, ven en ello una posible intervención médica. En el futuro, la ciencia contará con herramientas para zambullirse en la memoria de las células y descubir por qué han enfermado. En palabras de la psicóloga Luz Casanovas, autora de La memoria corporal, "el cuerpo se moldea a partir de una carga genética, con las experiencias, sentimientos, emociones, recuerdos y pensamientos. Guarda sus secretos hasta que queremos descifrarlos y no se cansa de darnos pistas en forma de síntomas, que es su forma de hablar". También en nuestra vida sexual la memoria corporal tiene trazado su propio mapa del placer y lo hace a partir de las imágenes y vivencias acumuladas en el pasado y asociando cada zona erógena con un sentimiento o sensación concretos. Como dice el neurocientífico Juan Carlos López, autor del libro El telar de la memoria, "hay estímulos que encajan con los recuerdos como llave y cerradura".

Cuando la psique nos hace una mala jugada

Igual que la estrella de mar que se parte en dos y ambas mitades vuelven a desarrollar la que les falta, el ser humano da extraordinarios ejemplos de autorreparación: cicatrices que se borran, huesos que se sueldan... Del mismo modo, se borran las heridas del alma. Cuando no ocurre así, mente y cuerpo entran en conflicto: el dolor psicológico comienza a plasmarse en forma de dolor físico o enfermedad. De hecho, "un porcentaje muy amplio de personas acude a las consultas médicas aquejadas de trastornos, alergias y enfermedades que tienen un origen psicosomático", advierte la psicóloga Margarita García Marqués, directora del centro de terapias alternativas Hara, en Madrid. Una de las somatizaciones más comunes sucede con la alergia. "Muchas personas proyectan en los alergenos o sustancias que la producen aspectos ocultos de la personalidad y carencias afectivas sin resolver", explica el doctor Pérez León, quien advierte que el 80 por 100 de las enfermedades de la piel tienen un origen psicosomático. Según él, una buena parte de las reacciones cutáneas, como sudor excesivo, palidez, rojeces, urticaria o prurito, delatan un pasado del paciente repleto de ansiedades, miedos y angustias. Es por eso por lo que tan a menudo los dermatólogos asocian la urticaria con la depresión. Esta lesión cutánea sería una exteriorización emocional. Igualmente pasa con la psoriasis y la alopecia. Éstos y otros trastornos se repiten con frecuencia en adultos que sufrieron carencias afectivas.

Los niños con desarraigo familiar enferman más

El recién nacido no sólo responde con movimientos reflejos a los estímulos y sensaciones que le llegan a través del gusto, el olfato, el oído o el tacto, sino que, además, los registra e interpreta. El pediatra Florencio de Santiago, asesor de la revista Ser Padres, considera que las caricias y el vínculo afectivo con la madre constituyen una fuente inagotable de satisfacción emocional que resulta esencial para su desarrollo físico y psicológico. El cerebro del hombre empieza a moldearse mediante la experiencia y a partir de ella va a aumentar el número de conexiones neuronales: las experiencias positivas y negativas discurren por autopistas neurológicas diferentes. La II Guerra Mundial y los avatares de los niños nacidos en medio de la contienda impulsaron a un grupo de científicos británicos a indagar clínicamente en el estado físico y psicológico de aquellas criaturas que, a causa de los bombardeos, sufrieron el desarraigo familiar. Los niños investigados gozaron todos de una educación y tuvieron cubiertas sus necesidades más básicas. Sin embargo, unos pasaron su infancia en orfelinatos y otros fueron acogidos por familias británicas acomodadas que, además de alimentación y abrigos, les proporcionaron un entorno emocional caluroso y agradable. Con el tiempo, la investigación concluyó que esta diferencia afectiva fue decisiva en su desarrollo físico y psicológico. De hecho, la tendencia a sufrir dolencias fue mucho mayor en el grupo de niños criados en los orfelinatos. A la vista de todas estas investigaciones, no dejan de proliferar numerosas terapias que, con mayor o menor tino, pretenden tratar las patologías y los trastornos físicos o emocionales que tienen su origen en un hecho pasado. En los años 60, el médico estadounidense George Goodheart creó el llamado Touch For Health, una simbiosis de la medicina tradicional china y los avances occidentales que trata de liberar la tensión que provoca en el paciente desde problemas de columna o tensión hasta violentos espasmos musculares. Su efecto terapéutico recae en la memoria de la piel.

La coraza que nos cubre es bastante frágil

Los científicos saben hoy que el tacto es vital para la maduración cerebral: el bebé humano difícilmente sobrevive sin la estimulación cutánea adecuada. No es una casualidad que a las 20 semanas de vida aparezcan en la piel y las mucosas fetales los receptores táctiles. Éstos alcanzan en el nirvana del líquido amniótico una densidad que ¡es mayor que en edad adulta! Las caricias y mimos que se propinan al bebé quedan de algún modo almacenados en la memoria de la piel, el órgano que contacta el mundo exterior con el interior. Las sensaciones gratas que percibimos a través de éste son traducidas en placer por el neurotransmisor cerebral llamado dopamina. El Touch For Health activa esta memoria corporal para obtener su acción terapéutica, según los defensores de esta medicina alternativa. Aunque carecen de evidencias científicas, sus mentores aseguran que cada célula alberga una "memoria" desde el momento de la concepción que se puede reprogramar como la memoria de un ordenador a través del tacto.
Recorriendo el cuerpo con las manos, es posible precibir la huella viva de un traumatismo sufrido años antes. Quizás la memoria consciente lo olvidó, pero ahí queda la tensión que, por ejemplo, limita su frexibilidad.

Dime qué haces y te diré de qué enfermas

Lo que parece evidente es que las costumbres determinan nuestro envejecimiento. Así se deduce de un estudio dirigido por el doctor Darrick Antell, cirujano plástico en el Hospital St. Luke Roosevelt de Nueva York, demostró cómo una pareja de gemelos con igual patrimonio genético habían envejecido de manera muy desigual. Uno había disfrutado de una vida sana, tranquila y sin vicios. El otro llevó una vida alborotada y con vicios muy variados y, para colmo, había abusado de sus exposiciones al sol. En una entrevista, la escritora Ana María Matute describía, sin saberlo, la memoria corporal: "Lo que existe de verdad es el pasado. Lo que nos pesa, lo que nos ha hecho ser lo que somos, nuestra memoria, nuestras arrugas, nuestras decepciones; en esto es lo que nos ha formado lo que somos, el pasado".


Marian Benito/ David Jiménez