domingo, 28 de junio de 2015

10 VERDADES DOLOROSAS QUE OLVIDAMOS DEMASIADO PRONTO

Lecciones de vida que muchos de nosotros probablemente aprendimos hace años y se han recordado desde entonces pero por alguna razón no las hemos comprendido plenamente. Esto mis amigos es la razón de ser de este articulo, ayudar a comprender a "hacer las cosas y recordarlas" una vez por todas?

1 - La vida humana promedio es relativamente corta.
Sabemos que la vida es corta y que la muerte es algo natural que nos va a pasar a todos nosotros con el tiempo, sin embargo nos sorprendemos demasiado cuando llega a alguien que conocemos; es como subir un tramo de escaleras distraídos y calcular un paso se sientes que no tenemos el control. 

Vive tu vida hoy! No tienes porque ignorar a la muerte ni mucho menos tener miedo de ella; hay que sentir miedo cuando la vida no se vive intensamente. La muerte no es la mayor pérdida de la vida, la perdida más importante es cuando se muere el alma estando vivo. Cuando se ha vivido íntegramente es la mejor forma de dejar huella y dejando huella nunca se olvidaran de ti.

2 - Tú tienes que vivir la vida que creas que sea buena para ti.
Tu vida es solamente tuya; otros pueden tratar de persuadirte pero nunca pueden decidir por ti. Pueden caminar contigo pero nunca en tus zapatos; así que asegúrate de que la ruta de acceso por donde decidas caminar sea elegida por tu propia intuición y deseo, no tengas miedo de cambiar de rumbo cuando tenga sentido hacerlo. 

Recuerda, siempre para llegar a lo alto de una escalera hay que empezar por el peldaño más bajo, siempre siendo productivo y paciente. Hay que darse cuenta que la paciencia no se trata de esperar, se trata de tener la capacidad de mantener una buena actitud durante ese recorrido sin importar los altos y los bajos que se nos presenten. Las acciones hablan más que las palabras, que tus labios del el grito final de éxito. 

La vida nos enseña una gran lección, quizás dar un salto apasionado siempre es la mejor opción, incluso cuanto no tengas ni idea de dónde vas a aterrizas, tienes que ser lo suficientemente valiente como para dar ese paso al borde de lo desconocido y escuchar siempre a tu corazón.

3 - Estar ocupado no significa ser productivo.
Estar demasiado ocupado no es una virtud, ni es algo por que respetar a alguien; aunque todos tenemos temporadas de horarios locos muy pocos de nosotros tenemos la necesidad de estar ocupado realmente todo el tiempo. La verdad es que nosotros simplemente no sabemos vivir, no priorizamos adecuadamente y no valoramos lo que realmente deberíamos valorar. 

El estar ocupado todo el día rara vez equivale a tener una excelente productividad, basta con echar un vistazo a tu alrededor; las personas ocupadas sin productividad alguna son muy numerosas, ellas se apresuran por llegar rápido a todo lugar y eso implica llegando tarde la mitad del tiempo. Se dirigen al trabajo, conferencias, reuniones, compromisos sociales, etc. Ellos apenas tienen tiempo libre suficiente para atender las reuniones familiares y rara vez duermen lo suficiente; sin embargo nunca se niegan ni un correo electrónico, ni a su celular, ni mucho menos a tener su agenda sin un espacio. 

A pesar de estar ocupados podemos manejar las cosas para realizar actividades que nos hagan sentir vivos, cosas que nos apasionen, ver la sonrisa de los seres queridos y sobre todo tomarnos el tiempo para nosotros mismos; para que cuando llegue el día del suspiro final estemos complacido por la clase de vida que tu vimos y no arrepentidos por todo el tiempo perdido que jamás se recupera.

4 - Algún tipo de error se produce siempre antes del éxito.
La mayoría de los errores son inevitables, pero hay que aprender a perdonarse a sí mismo, el verdadero inconveniente es cuando no aprendemos de ellos. Si tienes demasiado miedo al fracaso posiblemente nunca puedas llegar a tener éxito. La solución radica en hacerse amigo del fracaso; ¿quieres saber la verdadera diferencia entre un maestro y un principiante? El maestro ha fallado mucho más de lo que el principiante ha intentando. 

Detrás de cada gran obra de arte a mil intentos fallidos de hacerla, pero esos intentos simplemente nunca se muestran por eso pensamos que no existieron; en pocas palabras: El hecho del que no esté sucediendo ahora, no significa que no se hará realidad. A veces las cosas tienen que ir muy mal para que todo valga la pena.

5 - El Pensar y el hacer son dos cosas muy diferentes.
El éxito nunca vendrá a buscarte mientras tu aguardas sentado por él, eres lo que haces mas nunca lo que dices que vas hacer. El conocimiento es básicamente inútil si no se aplica; las cosas buenas no vienen para aquellos que esperan, sino llegan a aquellos que trabajan significativamente para conseguirlo y no se trata de mantenerse ocupado sin productividad como lo hablamos anteriormente, se trata de hacer cosas efectivas para conseguirlo. Pregúntate a ti mismo lo que realmente es importante para ti y luego ten la valentía de construir toda tu vida entorno a tu respuesta; recuerda estar siempre al 100% listo para comenzar a construir tus sueños de lo contrario tendrás que esperar toda tu vida a que el destino decida por ti.

6 - No tienes que esperar a escuchar una disculpa para poder perdonar.
La vida se hace mucho más fácil cuando se aprende a aceptar todas las disculpas que nos brindan, la clave es estar agradecido por todas las experiencias sean positivas o negativas. Se trata de dar un paso atrás y decir: "Gracias por esta lección". Has de darte cuenta que los rencores del pasado son una perdida afectiva de la felicidad del hoy. 

El perdón es una promesa que deseamos conservar, cuando perdonas a alguien haces que del pasado una lección aprendida y superada. No tiene nada que ver con la liberación de un criminal con su crimen, lo que hay que rescatar es la liberación de la carga de ser una víctima eterna.

7 - Algunas personas son simplemente la opción equivocada para ti.
Nunca tienes que dudar que puedas ser tan grande o mas como la gente que te rodea, así no seas lo suficientemente valiente como para derrumbarlos a todos en una batalla cuerpo a cuerpo. No debes reforzar conexiones con personas que constantemente te hace sentir menos que increíble; si alguien te hace sentir incomodo e inseguro cada vez que estas con él o ella probablemente es hora de no considerarlo como amigo. 

Si te sientes emocionalmente agotado después de salir con esa persona o sientes un pequeño golpe de ansiedad negativa cuando los recuerdas, escucha tu intuición; hay muchas personas adecuadas y te harán bien que te darán una mejor energía e inspiraran una mejor actitud acerca de ti mismo, no tiene sentido forzarlo con personas que son la opción.

8 - No es el trabajo de otras personas decirte te amo, es tuyo.
Es importante ser amable con los demás, pero aun es más importante ser amable contigo mismo; Realmente tienes que amarte, así que asegúrate de empezar hoy mismo, nunca te puedes ver atreves de los ojos de los que no te valoran o de las personas que no conocen tu valor verdadero. 

Estar con tu pareja y que el perciba que tú mismo no te amas, puede llegar a ser algo poco atractivo ya que te vera incompleto y así será el concepto hacia ti, si alguien te ama te dejara ser como tú te sientes bien.

9 - Lo que cuenta no es lo que tienes sino lo que eres.
Cosas que realmente no dejan de ser solo cosas y que no tienen nada que ver de cómo eres tú como persona, la mayoría de nosotros podemos conformarnos con mucho menos de lo que pensamos que necesitamos; eso es un valiosos recordatorio sobre todo para los que vivimos en culturas impulsadas por el consumo masivo que se centra más en las cosas que tienes que en el ser de la persona como tal. 

Tienes que crear una cultura propia; dejar de ver tanta televisión, no dar tanta importancia a la revistas de moda y dejar de ver que es lo último de tecnología para tenerla como una clase de verificador de status social; hay que llenar tu tiempo de cosas significativas para tu vida. Hay que evaluar el espacio y el tiempo que estas ocupando en este momento en tu vida si te preocupa Paris Hilton o Gianni Versace o algún otro rostro famoso entonces no tienes el control de tu propia vida. Ese tipo de pensamiento es todo un lavado de cerebro que realiza los medios y en el cual lastimosamente cae las personas que carecen de todo el amor propio. 

Con demasiada frecuencia escuchamos que no somos importantes; obtener un título, conseguir trabajo, conseguir un coche o una casa, es lo que nos cataloga como importantes y es triste pensarlo y asumirlo como una verdad ya que siempre estarás engañado, para que la felicidad sea completa todos los éxitos materiales deben venir acompañados de un gran crecimiento espiritual.

10 - Todo cambia, a cada segundo.
Aceptar el cambio y darte cuenta que sucedió por alguna razón, no siempre va ser tan obvio en nuestra vida pero al final valdrá la pena, lo que estamos haciendo el día de hoy posiblemente es lo que teníamos predeterminado para hacer el mañana. Las cosa cambian a menuda de una manera espontanea, las personas, las circunstancias van y viene en nuestra vida. 

Se mueve rápidamente, precipita calma y en segundos se convierte en caos y les sucede a todas las personas. Una decisión que se tiene que tomar en un minuto cambia vidas para siempre, personas han tenido un giro importante en sus vidas para bien o para el mal en un evento impredecible. 

Por mas buena o mala que sea una situación es real que va a cambiar, es con lo único que se puede contar, así que cuando la vida te sonría disfruta, es lo mejor que puedes hacer en cambio de pedir más.


sábado, 27 de junio de 2015

"ENTRE AMIGOS", ADIÓS, HASTA DESPUÉS DEL VERANO

El pasado día 20 tuvo lugar en la sede del Teléfono de la Esperanza de Valencia la clausura de nuestro Programa "Entre Amigos",uno de los más queridos en nuestro centro. Como siempre fue una celebración lúdica y festiva, donde las emociones de todo el año se tornan en despedida hasta el curso que viene,en el que volveremos con más ganas de encontrarnos con los amigos y amigas realizados en el Curso anterior. El Programa "Entre Amigos" es una magnífica experiencia de Encuentro entre personas de diferente origen y extracción social,en muchos casos en riesgo de exclusión social ,por su situación socio-económica,origen étnico,aislamiento emocional,etc Circunstancias que propician auténticas situaciones de soledad no deseada, a las que, desde el Teléfono de la Esperanza, queremos dar una respuesta desde la solidaridad más genuina,sin preguntar datos personales a los participantes,y abriendo nuestra casa a todos cuantos quieran venir a ella para sumarse a ese Encuentro con otras personas que les ayude a reencontrarse con ellos mismos y con el género humano.

Como siempre en esta jornada de clausura dejamos un espacio para ocuparnos de nuestra salud emocional y posteriomente dos colaboradoras, Carmen y Eva, hicieron una divertida representación teatral a los asistentes. Finalizamos la jornada con una cena fría en la terraza del Centro donde compartimos las delicias culinarias que cada uno de los participantes aportó para la ocasión.
                 
Como podemos apreciar por las fotos la asistencia fue abundante,en la media de los que vienen asistiendo al Programa a lo largo del año,entre 50 y 60 personas. El ambiente,fenomenal.La alegría,a raudales.La solidaridad,a flor de piel... Y al final un sentimiento de tristeza por no volvernos a ver durante el verano,aunque aliviado porque sabemos que de nuevo nos volveremos a reencontrar a finales de Septiembre,cuando reanudemos las actividades en el Teléfono de la Esperanza de Valencia. Aunque muchos de los partivcipantes se seguirán viendo este verano entre las amistades hechas a lo largo del Curso actual.

Desde aquí deseamos un feliz verano a todos nuestros amigos y amigas de "Entre Amigos" y les emplazamos a ellos y a cuantos se quieran sumar después del verano a esta experiencia de amistad el curso próximo,para seguir compartiendo experiencias y sentimientos "Entre Amigos".Gracias a todos/as y Hasta Pronto.


miércoles, 24 de junio de 2015

LOS PADRES, PRIMEROS EDUCADORES

El ser padre y madre es un gran honor, su mútuo amor de pareja los ha convertido en pequeños creadores de la obra por excelencia que es una persona, un niño o una niña.
                       
Pero, a la vez que es un gran honor, es una gran responsabilidad.
                       
Está claro que ser padre de una "personita" no termina con darle la vida ni alimentarlo y cuidarlo los primeros meses y años. El amor de los padres no se manifesta suficiente con trabajar para criar bien al pequeño, sin que le falte nada. El padre y la madre se han de dedicar al arte de las artes que es educar a un niño. Para ello es importante que los padres crean en la educación y descubran que "la educación es lo más importante que tenemos en nuestras manos para construir un mundo nuevo".
                       
Y por supuesto, como escribía una madre, que es tarea primordial de los padres,de la familia; ya que lo que somos, en gran parte, lo debemos a la educación recibida y, como seguía diciendo, de los padres depende que los chicos y chicas vayan siendo mejores personas, mejores hijos, mejores ciudadanos.
                       
El Colegio debe ser una continuación de la casa y la familia, y no pensar "que nos lo eduquen ellos". La familia en primer lugar, insisto; pero ha de existir un vínculo estrecho con la escuela, la televisión y la política.
                      
Para ello no sólo los padres, sino toda la sociedad con los medios de comunicación deben de creer en la educación, para que no se prolongue en nuestros días y en nuestra sociedad la queja de Roussau en su Emilio: "Pese a tantos escritos que, según dicen, tiene como finalidad la utilidad pública, la primera utilidad que es el arte de formar a los hombres, todavía permanece olvidada."
                      
La verdad es que los padres y educadores nos encontramos bastante solos ante el reto educativo. Los programas de televisión parece que siguen el criterio de "todo vale". El mismo programa vale para el hombre de 80 años como para el niño de 8. Además a nuestra educación le falta norte y una meta a alcanzar. No basta enseñar,aprender y exigir sin más. Es importante tener siempre presente "el para qué".
                      
Educarse no es aprender mucho. El niño y la niña de por sí tiene como meta crecer y desarrollarse para llegar a ser una persona con estilo y proyecto de vida. Para ello le ayudarán el conocimiento de sí mismo y la autoestima, los estudios, conocimientos y destrezas que vaya adquiriendo, l cultivo de los valores humanos y cristianos, en nuestro caso, y la convivencia de cada día.
                     
También hemos de dar con el estilo de una educación nueva que se sitúe entre la educación autoritaria y punitiva de antes y la permisiva o del "dejar hacer" de nuestros días. Tanto una como otra quedan desfasadas.
                     
Por parte de padres y maestros ha de acompañar la animación amorosa. Estimulando su aportación y esfuerzo de cada día, sin reducir nuestro consejo a decir: "estudia, hijo". Igualmente es necesaria la corrección amorosa, sabiendo que "el no" también. ayuda a crecer y no crea traumas necesariamente.

¡Padres,sed los primeros en educar a vuestros hijos y a mucha honra! Y pedid y buscad colaboración con la familia.

MIGUEL ROS GALLENT

Capuchino.Orientador Familiar del TE de Valencia

martes, 23 de junio de 2015

Emociones que sanan: ¿Que es la Psiconeuroendocrinoinmunología?

La Psiconeuroendocrinoinmunología (PNEI) es considerada por muchos el paradigma de la medicina del futuro. Estudia la relación entre la psiquis, el sistema nervioso, el sistema inmune y el sistema endocrino, y ofrece nuevos abordajes para cambiar la forma en que las personas percibimos el mundo.


Los componentes de la PNEI son los neurotransmisores, las hormonas y las citoquinas, que actúan como moléculas mensajeras llevando información entre los sistemas nervioso, endocrino e inmune. Esta nueva rama de la ciencia nos muestra que la mente o la actividad del cerebro es la primera línea que tiene el cuerpo para defenderse contra la enfermedad, el envejecimiento y la muerte, para así alinearse a favor de la salud y el bienestar.

Se ha demostrado con claridad que existe una conexión entre la mente y el cuerpo, y es la Psiconeuroendocrinoinmunología la que nos proporciona ahora algunas respuestas, ayudándonos a entender mejor cómo se transforman las emociones en sustancias químicas, moléculas de información que influyen en el sistema inmunológico y en otros mecanismos de curación del cuerpo.

Investigaciones recientes dan evidencia incuestionable de las interacciones mente-cerebro-cuerpo; a nivel molecular, celular y del organismo, que pueden impactar sobre la salud y la calidad de vida de los individuos. El doctor Robert Ader es considerado el padre de la PNEI; en el año 1974 reescribió el mapa biológico del organismo y su descubrimiento realizado en la Universidad de Rochester, causó un gran impacto cuando demostró que el sistema inmunológico podía condicionarse.

La psiconeuroinmunología estudia y analiza los mecanismos de interacción y comunicación de las funciones mentales con los tres sistemas responsables de mantener la homeostasis del organismo: el sistema nervioso, el endocrino y el inmune. Esta comunicación utiliza un lenguaje bioquímico mediante sustancias producidas por los propios sistemas, tales como hormonas, neurotransmisores y citoquinas.

¿Cómo Estimular las Emociones para Sanar?

Enfoque Positivo: Aunque sea una frase muy mencionada, y por ello, en ocasiones menospreciada, hoy la ciencia nos demuestra, a través de la PNEI, que es una “realidad bien real”. Comenzar a conectarnos con las cosas, actividades, personas que nos hacen bien y evitar las que no lo hacen, es empezar a decidir desde nuestra consciencia. Desayunar con música en vez del noticiero, meditar en medio de un embotellamiento de autos en vez de llenarse de bronca, mirar una comedia en vez de una película triste, etc., son algunos ejemplos sencillos. Cada situación tiene dos caras, como una moneda, Ud. decide cual quiere enfocar. Sin dudas, empezar a cultivar el positivismo hasta en los mínimos detalles (por más absurdo que parezca) y evitar las “emociones tóxicas”, constituyen el primer paso.

Relajación: El stress debilita nuestras defensas, por lo que aquietar nuestra mente y sus pensamientos es fundamental. Adopte la técnica que prefiera, pero tómese algunos minutos del día (los más posibles) para relajarse y dejar la mente en reposo.

Meditación: Es dejar de pensar, sentir la esencia de nuestro Ser. Muchos piensan que meditar es concentrarse o enfocar la atención sobre una situación para solucionarla, por el contrario, es un estado en donde se logran apagar los pensamientos conscientes de manera tal que podamos percibir fuentes de información más sutiles, es decir, acceder a niveles más profundos de nuestra mente. No existe una buena o mala meditación, es “su” meditación, independientemente de la técnica que se adopte, el disponerse a meditar “ya es bueno”.

Visualización: Es el proceso mediante el cual utilizamos nuestro sentidos: oído, vista, olfato, gusto y tacto para crear imágenes en nuestra mente o sensaciones en nuestro Ser. Es un recurso de sanación antiguo empleado para modificar la realidad material de nuestro cuerpo. Las imágenes mentales tienen una poderosa fuerza de cambio, tanto de nuestra realidad interna como externa. De esta manera, las técnicas de visualización o imaginación creativa tienen por objetivo aprovechar esta fuerza sanadora para beneficiar nuestra salud, estimulando nuestras defensas, colaborando con la reparación de tejidos dañados, aliviando el dolor y reforzando los aspectos positivos de nuestra personalidad. Ejemplos de visualización pueden ser: imaginar como se desinflama una articulación, imaginar como cicatriza una úlcera, imaginar como hacemos las pases con nuestros “soldaditos” (sistema inmune) para que no nos ataquen o imaginarlos fortalecidos ante la adversidad, imaginarnos a nosotros mismos fortalecidos y evolucionando. Para visualizar se necesitan dos cosas: imaginación y constancia, somos lo que pensamos, pero también somos lo que imaginamos.
Las Moléculas de Emoción

Se ha demostrado con claridad que existe una conexión entre la mente y el cuerpo, y es la Psiconeuroendocrinoinmunología la que nos proporciona ahora algunas respuestas, ayudándonos a entender mejor cómo se transforman las emociones en sustancias químicas, moléculas de información que influyen en el sistema inmunológico y en otros mecanismos de curación del cuerpo. Algunos de los trabajos más interesantes en este campo se deben a la doctora Candace Pert, Directora del Departamento de Bioquímica Cerebral del Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos. Entre las conclusiones más importantes que se desprenden de su trabajo podemos enunciar:

Que la mente, las ideas y las emociones afectan a nuestras moléculas, a nuestra salud física, mucho más de lo que se creía. Las emociones son un puente no solo entre la mente y el cuerpo, sino también entre el mundo físico y el espiritual.

Que todas las moléculas poseen un aspecto vibracional y otro de partícula o fisiológico. Las moléculas de las emociones afectan a todas las células del cuerpo.

Que esas moléculas y las válvulas del corazón, los esfínteres del aparato digestivo, la propia digestión, está todo regido por las moléculas de emoción que tienen una acción física.

Que el ser humano es su propio productor de drogas, que sólo tiene que volver a aprender a estimular sus drogas endógenas, según sus propias necesidades y deseos. La gama de drogas endógenas abarca desde estimulantes, antidepresivos, ansiolíticos, analgésicos, etcétera. Por lo tanto, se pueden estimular algunas sustancias específicas con ayuda de ciertos métodos personalizados y a través de estos estímulos es posible modificar el curso de nuestra biología.

Las situaciones estresantes procesadas por el sistema interpretativo de creencias, propio de cada individuo, pueden generar sentimientos negativos de miedo, cólera, rabia, depresión, indefensión y desesperanza. Estas actitudes y emociones activan mecanismos bioquímicos, a nivel del hipotálamo, hipófisis y glándulas suprarrenales, que tienden a deprimir y/o suprimir la respuesta inmune, lo que hace posible el desarrollo de procesos patológicos diversos, el cáncer entre ellos.

Cada vez que aprendemos y transitamos por experiencias nuevas, cientos de miles de neuronas se reorganizan. La ciencia empieza a entender que, además de permitir que el entorno modere nuestro cerebro, podemos crear conexiones en él, con solo enfocar nuestra atención en un pensamiento.

En cada nueva experiencia, una nueva conexión sináptica se establece en nuestro cerebro con cada sensación, visión o sentimiento nunca antes explorado. Una nueva relación entre dos de las más de cien millones de células cerebrales se establece de manera inevitable, si la experiencia se repite en un lapso relativamente corto, dicha conexión se fortalece; si no lo hace en un largo período, la conexión se debilita o se pierde.

La plasticidad del cerebro o la capacidad de cambiar su forma física constituye una de las propiedades más asombrosas en el campo de la neurobiología.


Paz Sevilla.


domingo, 21 de junio de 2015

La metáfora de las dos Mujeres

“Dos mujeres se encontraban en su despacho compartido trabajando con sus respectivos ordenadores. A una de las mujeres mientras estaba escribiendo, le empezaron a aparecer mensajes en la pantalla de su ordenador. Mensajes que decían “nunca solucionarás tu problema” “eres una inútil” “la gente te ve mal”. Cuando leyó estos mensajes empezó a creérselos y a angustiarse, a sufrir terriblemente ¡¡¡Parecían tan ciertos!!!

Entonces intentó borrarlos de la pantalla, pero no pudo. Así que continuó trabajando. De vez en cuando, volvían a aparecer pero como ella sabía que no podía eliminarlos, no intentó hacer nada y siguió trabajando. A pesar de los mensajes que a veces aparecían y le hacían sufrir, la mujer disfrutaba y se sentía bien consigo misma porque su trabajo estaba quedando tal y como ella quería.

A la otra mujer, le empezó a suceder lo mismo. Empezaron a aparecerle los mismos mensajes que a su compañera: “nunca solucionarás tu problema” ”eres una inútil”... Entonces intentó eliminarlos, pero no lo conseguía. Sufría muchísimo porque estaba totalmente convencida de que los mensajes eran ciertos. Y además sufría porque no conseguía eliminarlos. Así que dejó de trabajar para pensar qué métodos podía emplear para eliminar los mensajes. Estaba segura de que si no los borraba no podría continuar trabajando. Así que empezó a probar un método tras otro, pero no conseguía nada. Los mensajes seguían allí. Miraba a su compañera con rabia porque la veía trabajando e incluso parecía que estuviera disfrutando con su trabajo.
Pensó que su compañera podía trabajar porque no recibía los mismos mensajes que ella. Así que siguió en su empeño por eliminarlos. Su sufrimiento iba en aumento: cada vez tenía más mensajes negativos, fracasaba en todos sus intentos por eliminarlos y encima no avanzaba en su trabajo. Se quedó encallada en esta situación.”

En esta metáfora, los mensajes representan los pensamientos automáticos negativos que nos acompañan en el día a día. Éstas ideas irracionales aparecen como "pop-ups" o ventanas emergentes del ordenador en nuestra mente. Aparecen, se presentan sin avisar y nos distraen ante aquello que estamos realizando. Ante estas intromisiones de la vida, cada cual puede decidir la manera en que quiere actuar, intentar eliminarlos, o ignorarlos. Al querer controlarlos o querer hacerlos desaparecer conscientemente, estos pensamientos adquieren mayor intensidad, aumentando el malestar que producen. Esto se produce por el gran esfuerzo que dedicamos a eliminar los contenidos negativos sin poder obtener la respuesta esperada, generando sensaciones de inutilidad, pérdida de tiempo e impotencia.

Si observamos el esquema adoptado por cada una de las mujeres, el patrón que llevan a cabo sería el siguiente:

De manera inconsciente, se puede inferir que cada persona elige como puede actuar ante estos determinados pensamientos a través de mapas mentales, de esquemas conformados por sus experiencias y aprendizajes de la vida. El control de las emociones y los pensamientos es una cualidad que adquiere una importancia relevante, muy apreciada en muchos contextos sociales y profesionales y que observamos como se manifiestan y gestionan en las personas que nos rodean.


Si reflexionamos sobre estas dos situaciones expuestas e intentamos actuar siguiendo el modelo de la primera mujer, quizá las reflexiones que podríamos hacernos serian las siguientes:

¿Qué puedo hacer ante esto?
¿Qué utilidad tiene para mi el control en esta situación?
¿Qué esfuerzo he de realizar para controlarlo?
¿Vale la pena realizar todo este esfuerzo?
¿Qué consecuencias o resultados se derivan de ello?
¿Está orientado a mis objetivos o me estoy dispersando y desviando?


El hecho de tomar conciencia de lo que está pasando es el primer paso para poder tomar en control consciente de la situación y de este modo reflexionar sobre qué estamos haciendo. El proceso que pivota entre la acción en si misma y el análisis de la situación y la aceptación son planos diferentes que hay que integrar, y esta integración es un proceso lento que requiere de tiempo definirlo como un nuevo esquema mental y poder instaurarlo dentro de nuestro mecanismo de acción. Es por ello la importancia de tomar conciencia e iniciar este proceso valorando cuales son nuestros objetivos reales y/o nuestras prioridades para plantear después si estamos actuando hacia ellos o, por el contrario, nos hemos desviado como consecuencia de algún pop-up.


Fuente: Wilson, K. G. y Luciano, M. C. (2002). Terapia de Aceptación y Compromiso. Un tratamiento conductual orientado a los valores. Madrid: Pirámide.


sábado, 20 de junio de 2015

EL INDIVIDUALISMO EN LA FAMILIA

Hace poco leí una muy buena nota periodística en que se calificaba la época actual como la era de la soledad. No la era de las comunicaciones, sino justamente, todo lo contrario: la del individuo solo frente al mundo. Es mas, yo agregaría, que es la era del individualismo más cerril.

El hombre, gracias en gran parte a los avances tecnológicos, cada vez realiza más actividades de una manera personal y en soledad: los viajes son menos colectivos y más individuales, los entretenimientos se realizan desde casa frente al ordenador . Incluso los estudios ya se realizan, en muchos casos, de esa misma manera, fomentando cada vez menos, con estos hábitos, la solidaridad, la cooperación e incluso, el intercambio (y variedad) de puntos de vista.

En el mismo sentido se desarrollan las relaciones familiares, antes semilla, origen y representación de la sociedad (con las salvedades y críticas que esto conlleva, en el entendido de que la familia es origen de muchas lacras sociales, también).
Pero lo cierto es que lo más frecuente es que la familia sea el lugar donde se enseñan y estimulan las mejores cualidades humanas: el amor, el deseo de protección, la empatía.

Familia que se está viendo afectada por esa tendencia social hacia la soledad: los hijos se convierten en lastres para sus padres, impidiéndoles, en muchos casos, su realización laboral. Es así, entonces, que para que los padres puedan congeniar trabajo y paternidad, los hijos son "abandonados" desde muy pequeños en instituciones especializadas, por varias horas, con el consiguiente perjuicio para la relación y, tal vez, para el futuro de esos niños.

Los padres mayores son un lastre para sus hijos, porque viven más años y no tienen cabida dentro de la familia nuclear, esto provoca el aislamiento, la soledad y la depresión en los ancianos, constituyéndose en todo un problema social.

Las parejas son un lastre unos para otros, porque a veces los trabajos exigen tanto tiempo que no queda nada para dedicarlo a la vida en común, de ahí la proliferación de divorcios y separaciones.

A esto sumemos la propaganda subliminal del cine de entretenimiento, que en muchos casos (películas de acción, por ejemplo) plantea la vulnerabilidad que significa el hecho de tener una familia a la que proteger: nuevo lastre.

Todos estos factores  nos coartan la libertad. Pero, ¿qué libertad? La engañosa que nos impone un sistema político y económico, a modo de zanahoria que nunca se alcanza, y reviste la forma de la consecución de bienes materiales que jamás son suficientes.

El individualismo y la soledad en un mundo cada vez mas poblado, tiene como denominador común la mitificación del trabajo y la realización personal a través del mismo, constituyéndose en la  gran paradoja de nuestro tiempo: menos oferta laboral, mayor índice de desempleados (una de las causas es la sustitución tecnológica del trabajador humano, aunque no la única), por un lado, y, por otro, la mitificación y adoración del trabajo como fuente de todas nuestras satisfacciones. Con el éxito (y el dinero) como premio, y el fracaso (y la pobreza) como castigo.

A esto se le suman las culpas, en la mayoría de los casos, por no lograr cumplir con el mandato social de éxito, como si eso dependiera pura y exclusivamente, de nosotros mismos. Por lo tanto, nunca culpabilizar al sistema, porque esto generaría rebeldía, no culpabilidad.

Hay una idea generalizada de que se ha llegado a un punto en que este estado de cosas es irreversible, que responde a una evolución natural, y que dar marcha atrás, seria, en todo caso, un retroceso.

Y lo sería desde el punto de vista técnico, pero no desde el punto de vista humano: la recuperación de valores sociales inherentes al hombre como animal social, que necesita para su desarrollo de los demás, de la relación de amor con los otros. Estoy a favor de un concepto más humano de familia, sin los roles marcados, inamovibles del pasado, pero que si recupere el tiempo para disfrutar de esa relación familiar. 

La educación, y, más específicamente, la educación creativa, a través del arte, tiene una influencia positiva sobre este tema. 

¿Por qué? Porque nos aleja de lo eminentemente práctico y nos remite a un mundo de abstracciones, fomentando la parte más humana, creativa e imaginativa del ser humano, que con un sistema de pensamiento de este tipo, da un paso al costado de esa vorágine que nos intenta tragar. Y se vuelve a un pensamiento y conducta reflexivos y críticos. 

Y no solo sobre el arte, sino sobre la sociedad toda. 
                                            
EL DIVÁN SOLIDARIO

jueves, 18 de junio de 2015

¿QUÉ ES UNA FOBIA?

Una fobia es una manera elegante de nombrar un temor. Sin embargo, una fobia no es cualquier temor, es cuando la intensidad del temor es: injustificado en relación al peligro real, inoportuno puesto que no es sentido en el momento apropiado, y por ultimo, cuando interfiere en nuestra vida normal reduciendo nuestra capacidad de acción y disfrute.

Los pacientes con fobias comprenden que sus miedos son irracionales , pero frecuentemente al enfrentarse a los objetos, a las situaciones que las ocasionan o sólo pensar en enfrentarse a ellos, ocasionan un ataque de pánico o ansiedad severa.

Algunos de los síntomas son: ansiedad o crisis encubiertas de ansiedad, fatiga, ataques de pánico, insomnio, palidez, sudoración, taquicardia, ganas de ir al baño, tartamudeo, etc.

En algunos casos, las personas con fobias no sienten la necesidad de recibir tratamiento, si les es fácil evitar lo que les causa miedo. Sin embargo, en  muchas ocasiones tendrán que tomar decisiones importantes en lo personal donde evitar lo temido sera muy difícil. 

Aunque a más de uno le resulten curiosas o sorprendentes, las fobias no son un trastorno extraño. De hecho, son muy comunes. Los expertos calculan que las fobias en su conjunto tienen una incidencia en el 5% de la población mundial. Esto significa que una de cada veinte personas padece algún tipo de fobia. Las mujeres padecen fobias con más frecuencia que los hombres.

Estos miedos tan intensos pueden ser hacia un objeto en particular o hacia una situación específica. Por ejemplo: miedo a volar, a las alturas, a ciertos animales, a la sangre,etc.

Según su temática pueden ser de:
Tipo animal: miedo a insectos o animales.
Tipo ambiental: miedo a las tormentas, al agua...
Tipo sangre-inyecciones.
Tipo situacional: el miedo alude a situaciones concretas como conducir, ascensores, aviones...
Otros tipos: al atragantamiento, al vómito o a enfermarse.

FOBIAS MÁS COMUNES

Estas son algunas de las fobias más comunes: 
Acrofobia: miedo a las alturas 
Aracnofobia: miedo a las arañas 
Nictofobia: miedo a la oscuridad
Patofobia: temor a la enfermedad 
Pirofobia: temor al fuego
Claustrofobia: miedo a espacios cerrados 
Hematofobia: temor a la sangre 
Zoofobia: temor a un/unos animales
Tanatofobia: miedo a la muerte
Hidrofobia: temor al agua
Si os a parecido un tema interesante o queréis saber más aquí tenéis un vídeo sobre las fobias y como se adquieren:



(FUENTE:http://psicologaamparocalandin.blogspot.com.es/)

lunes, 15 de junio de 2015

TRATAR A UN ADOLESCENTE A TRAVÉS DE UNOS PADRES DIVORCIADOS

Motivo de consulta:

- Padres (divorciados) preocupados porque su hijo adolescente (17 años) consume habitualmente marihuana (THC). Suspende casi todo y se comporta agresivamente con la madre (con la que convive habitualmente). Acuden a consulta, después de haber pasado por varias ONGs especializadas en el tema (lógicamente, les dicen que no pueden tratar a su hijo si él no quiere).

*Decido tratar al chaval indirectamente, mediante la instrucción de los padres en cambios de conducta/pautas en comunicación asertiva, normativas (realizar por consenso, un contrato firmado por todas las partes implicadas, madre, padre e hijo, revisable) y aprendizaje en refuerzo positivo y negativo contingente y proporcionado para aquellas conductas consideradas problema en su hijo, eliminando el castigo y la prohibición.

Problemas esperados y que efectivamente surgieron:

- Resistencia inicial al cambio por parte del chaval. Resistencia al cambio por parte de los padres, tanto por la inversión de estilo parental (les pido a ambos que actúen como lo hace el otro progenitor, tienen estilos parentales diferentes: autoritario la madre y permisivo o indulgente el padre), como por el rechazo inicial a ignorar la conducta problema y reforzar positivamente (afecto, halagos...) y negativamente (quitar la paga...) en relación a las conductas a cumplir, establecidas en el contrato de convivencia y firmadas por su hijo.

- Durante el transcurso de la terapia, “salen a la luz” los verdaderos motivos que mantienen el comportamiento de su hijo. Los padres no han resuelto los problemas que generaron la decisión de divorciarse y les resulta muy complicado tener una relación “normal” de comunicación, cordial, frecuente y de respeto mutuo entre ellos. Este hecho, implicó/forzó la ruptura de la comunicación, del acuerdo y compromiso conjunto inicialmente establecido referente a la educación de su hijo y que motivó que acudiesen a consulta. La consecuencia fue un retroceso en los hitos conseguidos en la conducta positiva de su hijo. Tuve que dedicar varias sesiones a reestablecer la relación entre los progenitores y “hacerles ver” la influencia directa que este hecho tenía en la mejoría o empeoramiento del comportamiento de su hijo y en definitiva de aquello que habían venido a resolver.

Duración:

-16 sesiones de una hora de duración, cada una, una vez por semana.

Metodología:

- Cognitiva-comportamental.

- Sistémica (intervención paradógica, terapia estratégica breve).

*Aprendieron a reforzar consistentemente las conductas de su hijo, por consiguiente se consiguió un cambio positivo en el adolescente. Aprendieron a respetarse y valorarse como diferentes y necesarios. Aprendieron a “balancear” sus estilos parentales hacia el autorizativo** . El chaval, pasó de suspenderlo casi todo a aprobarlo casi todo ( a excepción de dos asignaturas). Cumplió con sus tareas en casa, tanto en la de la madre cómo en la del padre. Dejó de fumar en casa. Cumplió los horarios de llegada a casa firmados en el contrato. Dejó de tener conductas agresivas con la madre. Les comunicó a sus padres lo contento que estaba de verlos unidos, a pesar de tener que cumplir normas.

** Conviene recordar que el este estilo autorizativo: según investigaciones internacionales es el más positivo y el que mejor ajuste psicológico otorga a los hijos.

Consiste en dar afecto incondicional, a la vez que se le ponen normas. No obstante, en España no está tan clara su superioridad con respecto al estilo indulgente. Véase en línea disponible 

Por dicho motivo, yo instruyo en estilo autorizativo, sí, pero añado normas para el hijo y los padres, consensuadas democráticamente con el hijo, firmadas por los integrantes de la familia y revisables. A pesar de continuar llamado a dicho estilo autorizativo, porque entiendo que la palabra indulgente conlleva un sesgo que en mi práctica profesional ha resultado negativo.

PD: Obviamente, se han omitido muchos datos y el presente escrito no pretende ser exhaustivo.

Autora: Lorena Balderas. Psicóloga, Criminóloga y Colaboradora del Teléfono de la Esperanza de Valencia. 

domingo, 14 de junio de 2015

LA ESQUIZOFRENIA, ESA GRAN DESCONOCIDA, EN EL TELÉFONO DE LA ESPERANZA DE VALENCIA

Pablo, Victoria y Alfonso, pueden ser como muchas de esas personas "normales" que nos cruzamos por la calle todos los días y nos pasan desapercibidas. Pero detrás de ellas se esconde una lucha soterrada contra una enfermedad mental que acarrea mucho sufrimiento a quienes la padecen o a los que de alguna manera les afecta directamente. 

Ellos son tres de esas miles de personas que sufren el tabú y el rechazo de una enfermedad mental. Uno como terapeuta, otra como madre de un enfermo mental y el tercero como enfermo mental mismo. Pablo, Victoria y Alfonso, pertenecen a la Asociación por la Salud Integral del Enfermo Mental de Valencia (A.S.I.E.M.). Y los tres quisieron estar con nosotros el pasado lunes, 8 de junio, para explicarnos sus desvelos, inquietudes, preocupaciones, así como para informarnos de la fenomenal labor de A.S.I.E.M en este campo.

El psicólogo de A.S.I.E.M nos explicó pormenorizadamente qué recursos ofrecen a sus potenciales usuarios y la labor que realizan con ellos. La madre nos relató la angustia de una familia cuando en su casa aparece una enfermedad mental. La escasez de recursos con los que cuentan, la desinformación, el estigma social, etc. Todos los asistentes nos conmovimos con el relato de esta "madre coraje" en su lucha por buscar el bienestar emocional de su hijo, en una sociedad donde se ignora casi todo de los enfermos mentales. Por último, el enfermo, un chico joven, nos explicó su experiencia personal en el difícil laberinto existencial al que se tiene que enfrentar todos los días un enfermo mental en un país como el nuestro. 

Fueron unos testimonios que conmovieron a todos los asistentes. Salón de actos abarrotado. Máximo interés en los asistentes, y revoloteando en la sala el miedo a la enfermedad mental. Miedo que con actos informativos y formativos como éste desarrollado por el Teléfono de la Esperanza de Valencia, pretenden convertir el miedo a lo que se desconoce, en una mano tendida al que sufre, desde la aceptación, la comprensión y el amor más auténtico que derriba las murallas de los prejuicios. Esto también es importante en la labor que desde el Teléfono de la Esperanza realizamos todos los días. 


jueves, 11 de junio de 2015

Historia de un ataque de pánico.

“La primera vez que me ocurrió estaba cenando con mi pareja en su casa. No había pasado nada especial, la cena había sido tranquila y la conversación sobre temas normales del día a día. No puedo recordar bien cuando empezó, en un momento estaba en un estado normal y en el siguiente empecé a sentir que algo iba mal. No recuerdo el primer síntoma, seguramente las palpitaciones, pero también pudo ser la dificultad para respirar. Me asusté mucho. No sé por qué, pero me levanté y me fui a un rincón del comedor. Sentía verdadero terror. Me faltaba el aire y al mismo tiempo pensaba que el corazón se me saldría del pecho. Sudaba. Mi cara ardía. Era como si estuviera fuera de mi cuerpo. Como si mi pareja a mi lado sin saber qué hacer no estuviera a mi lado. Como si no fuera yo. Y como vino se fue. Aunque el terror siguió atenazando mi pecho mucho tiempo después de que terminara. Fue terrible”.


“La segunda vez estaba con mis padres. El episodio fue similar, pero las consecuencias no. Se asustaron más que yo. Me llevaron a urgencias y allí me ingresaron en el área psiquiátrica. Yo quería irme de allí y no me dejaban. Me atiborraron de medicación. Estaba zombi. Estuve 4 días y luego me dejaron ir.” 

“Vivo con miedo continuo. ¿Cuándo ocurrirá de nuevo?”. 

Los ataques de pánico, antiguamente denominados crisis de angustia, son reacciones físicas que no podemos controlar de sudoración, palpitaciones y ahogo. Pueden ir acompañadas de otros síntomas, como náuseas, mareos, escalofríos o sensación de calor. Además de los síntomas físicos, es habitual sentirse invadido por el miedo de no poder controlarse e, incluso, por el miedo a morir y, en ocasiones, con sensaciones de irrealidad. 

Es un trastorno mucho más habitual de lo que se piensa, que muchas personas padecen sin ser plenamente conscientes de ello, asociándolo a causas físicas. Muchas personas que han padecido una sensación de ahogo incontrolable, que se siente a veces en los cines o en lugares en los que confluye mucha gente, como centros comerciales o el transporte público, unida a una sensación de miedo o angustia, pueden estar padeciendo un ataque de pánico. 

Cuando se ha padecido algún ataque de pánico es difícil olvidarlo y en la mayoría de los casos se desarrolla un miedo, casi irracional, a que vuelva a ocurrir, haciendo lo posible por evitar las situaciones que se asocian con el mismo. 

El miedo a sufrir un nuevo ataque de pánico es tan fuerte que se llega al extremo de no querer salir de casa o hacerlo sólo si es acompañado de alguien en quien se tiene plena confianza. 

Se evitan los lugares públicos y, en muchas ocasiones, se tiene que “huir” cuando se siente una situación como no controlada. 

En el cine se buscan siempre asientos cerca del pasillo o de la puerta de salida. 

Se evita el transporte público, en ocasiones en horas punta, en la mayoría de los casos en cualquier momento. 

Se tiene miedo de andar por la calle. 

Estos síntomas, asociados habitualmente a haber padecido previamente un ataque de pánico, se les denomina agorafobia. 

Las bases neurofisiológicas del ataque de pánico existen en todas las personas y se derivan de las respuesta de un sistema cerebral llamado sistema parasimpático. 

Para entender más sobre las bases neuronales de los ataques de pánico y, a partir de ellas, como tratarlos, así como la agorafobia resultante, puede consultarse el siguiente enlace: La causa y el tratamiento de los ataques de pánico





viernes, 5 de junio de 2015

CÓMO EVITAR QUE UN HIJO SE CONVIERTA EN UN JOVEN QUE NO QUIERE ESTUDIAR NI TRABAJAR

En nuestra “sociedad del bienestar” se está produciendo un fenómeno muy significativo: el de los chicos y chicas desencantados, desmotivados, que no quieren estudiar ni trabajar, que pretenden permanecer viviendo en el hogar de los padres de por vida siendo mantenidos por éstos. Es lo que se ha venido a denominar los Ni-Ni: ni estudian ni trabajan.



Por fortuna, se trata de una minoría de los jóvenes actuales, ya que la mayoría trata de abrirse camino en un mercado laboral muy competitivo, en el que la precariedad en los trabajos se ha convertido en algo habitual. Esta mayoría de jóvenes, que probablemente constituye la generación más formada hasta la fecha, estudian, trabajan o compaginan ambas actividades. Bastantes de ellos se han visto incluso abocados a emigrar para poder ejercer su profesión debido a las altas cifras de desempleo en determinados sectores laborales en países como España, Portugal, Grecia... 


Junto a esta esforzada mayoría, coexiste una minoría de chicos y chicas con poco aprecio por el esfuerzo, indolentes, pasivos. En muchos casos, estos jóvenes son el resultado de la sobreprotección de sus progenitores, que se lo han dado todo desde el punto de vista material.

Como consecuencia de la sobreprotección, estos jóvenes no asumen sus propias responsabilidades y, por tanto, tampoco desarrollan sus capacidades para afrontarlas, porque siempre son sus padres quienes les resuelven los problemas. De este modo, se quedan bloqueados cuando se les presentan dificultades porque son individuos dependientes que apenas han fortalecido sus recursos personales. Así, se dan de bruces contra un mercado laboral tan agresivo y con las exigencias académicas.

Como perciben que no son capaces de cuidarse por sí solos ni enfrentarse a los desafíos cotidianos, tienen una baja autoestima y son personas con miedo al futuro.
Además, con la intención de evitarles cualquier contrariedad, los padres han malacostumbrado a estos chicos y chicas a que sus deseos se hicieran realidad con solo chasquear los dedos, por lo que estos jóvenes tienen muy baja tolerancia a la frustración. Asumen con gran dificultad que las cosas muchas veces no salen como uno quisiera y reaccionan de manera airada e incontrolable.

Sobreproteger a un hijo y convertirse en rehén de sus deseos, lejos de impulsarle a crecer con una buena salud emocional, dificulta el desarrollo de sus potencialidades y no le ayuda a superar la mágica creencia de que es el ombligo del universo.

Por otra parte, esta juventud Ni-Ni está bastante uniformada, no solamente en cuanto al vestido, sino también en lo que se refiere a las creencias y los valores. Parecen como si todos estos chicos que ni estudian ni trabajan estuvieran cortados por el mismo patrón: la indiferencia, la pasividad, la falta de amor al riesgo, la comodidad, la seguridad familiar, son algunas de sus características.
Como afirmaba una madre de uno de estos chicos en la consulta, mientras se lamentaba de no haber sabido que con ciertas concesiones no le ayudaban a madurar psicológicamente: "Esta juventud está como hilvanada a su entorno". Parece como si en cualquier momento se fuera a romper y su gran esfuerzo es por no entrar en conflicto con nada. Pasan como de puntillas por los problemas cerca­nos o lejanos: "los contratos-basura", el paro, las guerras. Son jóvenes sin el entusias­mo, el quijotismo, el compromiso y la misma inconformidad de otros chicos de su edad. 

El joven Ni-Ni no profundiza en sus propios deseos y proyectos, sino que intenta acomodarse a lo establecido. Lo que está de moda se convierte así en su único punto de referencia. Si es costumbre beber litronas o tomar sustancias los sábados por la noche, pues se hace. No se cuestionan más. Se eleva a la categoría de norma y ley lo que establece la mayoría. No se preguntan sino lo que hacen les agrada o desagrada, sino si está o no en consonancia con la moda al uso.

El joven que ni quiere estudiar ni trabajar es como un radar que intenta captar, en cada momento, los mensajes de su entorno. Es como un autómata que vive repitiendo modelos y actuaciones de los más famosos. Esta actitud provoca la renuncia a las propias posibilidades, y un "tragarse" como bueno todo lo que viene desde fuera, sobre todo si es transmitido por la televisión o las redes sociales.
Esta juventud light carece de compromiso con los demás. Tienen poco que ver con otros jóvenes comprometidos, solidarios, que saben quiénes son, qué quieren y cuáles son sus metas. Los chicos Ni-Ni solamente saben conjugar el verbo pedir, reclamar sus derechos, que no sus obligaciones. Es una "juventud pasota" que siente vértigo ante el posible compromiso y tiende a lo más fácil: seguir pro­tegidos por "los papás". "Pasan" de todo lo que signifique obligación o defender las propias creencias o valores.

Medidas para evitar que un hijo se convierta en un joven Ni-Ni

La solución no es fácil, pero se me ocurren al­gunas medidas preventivas para conseguir una juventud sana psicológicamente y evitar que nuestros hijos formen parte de la Generación Ni-Ni:

# 1.- Educar en la autoestima.
Es mejor ser un mal original, que una buena fotocopia. Se lo he oído decir muchas veces a un viejo amigo, en relación con la necesidad de conseguir un buen nivel de au­toestima y no estar siempre pendiente de las bondades de los otros. Y es cierto. Cuando logres ser tú mismo, llegarás a ser grande, mucho más grande que si imitaras al más famoso de los famosos.

# 2.- Educar en valores.
Lo importante no es la fachada sino lo que está dentro. Debemos esforzarnos por ir robusteciendo en los más jóvenes lo que son, no lo que tienen. Así los valores de la solidaridad, el compromiso, la honradez, la tolerancia, por ejemplo, están por encima de poseer un gran coche, ir de vacaciones al Caribe o comprarse unas zapatillas de marca. Lo primero es lo esencial, lo segundo es lo accidental.

# 3.- Educar para superar la frustración.
Es una receta básica para el buen funcionamiento de la familia. Así como existe una vacuna contra la meningitis y otras enfermedades, deberíamos aprender a ‘vacunar’ a nuestros hijos contra la frustración. ¿Cómo? No protegiéndoles de tal manera que parezca que viven en el paraíso terrenal: nada se les niega (todos los caprichos están a su alcance), todo se les permite. “El niño que nunca oye la palabra ‘no’ en boca de sus padres, será un niño infeliz”. No aprenderá a poner límites a sus deseos y necesidades. Y esto es así porque el “no” de sus padres puede frustrar pero también organizar al trazar las coordenadas por donde se puede mover el niño o el adolescente. Esto sí, deben ser unos límites razonables no autoritarios. Todo esto se consigue en un medio familiar tolerante y flexible donde todo se puede pensar y decir (aunque no realizar), y donde el adolescente se sienta querido y valorado y todas las reglas sean claras y asequibles.

# 4.- Aceptación de las propias limitaciones.
No se debe exigir más de lo que el niño pueda dar (ni por supuesto tampoco menos): a nivel académico, deportivo, de responsabilidad, etc. Él mismo debe ir aceptando sus propias limitaciones, no como un defecto sino como su realidad, que le puede producir felicidad y bienestar. El niño desde que nace está inmerso en una continua frustración: falto de alimento, no atención inmediata, frío o calor, etc. que deberá asumir como algo humano e incorporado en su devenir como persona.


ALEJANDRO ROCAMORA BONILLA
PSIQUIATRA-COFUNDADOR DEL TELÉFONO DE LA ESPERANZA

FUENTE: http://www.cuidatusaludemocional.com/